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Tradiciones Mexicoamericanas en Nebraska
Por Dr. Emilia González-Clements


Nueve de nosotros estábamos en Hastings sentados a la mesa de un restaurante especializado en carnes. Habíamos estado durante todo el día en una reunión pública de la Nebraska Mexican American Commission, donde latinos locales habían hablado sobre discriminación, indiferencia de la policía, persistencia personal, fortaleza familiar y orgullo cultural. Mientras recordábamos el día, ordenamos carne, pescado, camarones y hablamos de la "verdadera comida" y otras cosas buenas. Discutimos un proyecto en desarrollo acerca de tradiciones mexicoamericanas. Recordamos a nuestras abuelas y la autoridad que ellas tenían sobre nosotros, aunque fuéramos adultos. Comparamos palabras para curar, remedios y ritos. Compartimos historias acerca de ser latinos en Nebraska. Nuestras historias también hablaban de discriminación, indiferencia policiaca, persistencia personal, fortaleza familiar y orgullo cultural. Después de la cena, nos quedamos en el estacionamiento, parados cerca el uno del otro formando un círculo, todavía hablando y recordando.

En las entrevistas hechas como parte de este proyecto, otros nebraskenses con antepasados mexicanos recordaron a sus abuelos y abuelas, esas mujeres especiales que los abrazaron, los alimentaron y los curaron, abuelas que sabían de los remedios, las historias, las manualidades, las comidas y el lenguaje que algunos de nosotros hemos ya olvidado. Ellos recordaban a sus abuelos, que vinieron para escapar de la Revolución Mexicana de 1910 a 1917, para encontrar tanta paz como trabajo. Y ellos trabajaron fuertemente en los trabajos que encontraron. Muchos permanecieron en Nebraska y trajeron a sus familias a una nueva casa aquí.

photo of exhibit opening

Ben Castinado Jr., Cecilia Olivarez Huerta, and Olga Olivares at the exhibit opening in Scottsbluff.


El proyecto de Tradiciones mexicoamericanas en Nebraska fue diseñado para documentar y preservar la riqueza de nuestra cultura mexicana tanto para nosotros mismos como para todos los nebraskenses. El proyecto recabó las historias de cincuenta portadores y líderes comunitarios en todo el estado. Este corto reportaje examina lo que los entrevistados nos dijeron acerca de las tradiciones de los mexicoamericanos hoy en día.

Todos los noventa y tres condados de Nebraska tienen ahora personas con descendencia mexicana, debido en gran parte al reciente influjo de inmigrantes buscando trabajo en plantas procesadoras de alimentos, especialmente en las empacadoras de carnes que se han transladado a pequeñas ciudades rurales. Pero esto no es nuevo para muchas de las familias mexicoamericanas radicadas en Nebraska que vinieron hace muchas generaciones para trabajar en plantas empacadoras de carne, en el ferrocarril o en los cultivos de betabel en la parte oeste del estado, presentando así un continuo flujo de latinos en Nebraska, con terceras y cuartas generaciones de mexicoamericanos, guatemaltecos, y otros latinos y una nueva población de recientes inmigrantes provenientes de México.

Ha habido una aculturación de mexicanos a mexicoamericanos desde comienzos de 1900. A través de los años, individuos y familias se han establecido permanentemente en Nebraska y sus hijos han entrado a la corriente de la educación pública. La celebración de tradiciones mexicanas se ha mezclado con festividades anglosajonas y los niños mexicoamericanos aprenden costumbres de las mayorías en la escuela. Y todos los nebraskenses son influenciados por los medios de comunicación masivos.

La tradicional posada mexicana, una celebración que va de casa en casa con canciones y comida, que recuerda la búsqueda de posada que José y María hicieron, antes destacada especialmente durante la época de festividades, ya no se practica más. La mayoría de las familias, por otra parte, ha adoptado y apropiado costumbres tales como el uso de árboles de navidad y los regalos de Santa Claus.

Algunas experiencias, sin embargo, son particularmente hispanas. Durante la sesión de entrenamiento de voluntarios del proyecto en Scottsbluff, tuve la osadía de usar tarjetas verdes de fichero como parte de un ejercicio introductorio, y expliqué que haríamos trabajo de campo, el término generalmente usado por escolares que hacen entrevistas como estas. Los voluntarios al unísono replicaron, "No, no más trabajo en el campo!" y riendo dijeron "no necesitamos tarjetas verdes"1 porque ellos nacieron en Nebraska. Me quedé perpleja por un instante, pero entonces me di cuenta de que palabras como "trabajo de campo" y "tarjeta verde" están cargadas de significado cultural particular a ellos. Aquellos mexicoamericanos con experiencias migrantes en labores agrícolas son todavía conscientes de que "trabajo de campo" significa largos días en los campos de cultivos de betabel en el oeste de Nebraska. Y la idea de la residencia legítima, y aún la necesidad de "tarjetas verdes", resuena a través de la cultura mexicana. Una de las entrevistadoras del proyecto, originalmente de Texas, dijo que ella no migró, en vez de ello, "la frontera se movió abajo hacia nosotros". Ella sabía muy bien del tratado de Guadalupe Hidalgo, el cual le forzó a México a ceder una gran cantidad de su territorio a Texas. Su familia había vivido en esa región por generaciones antes de que se volviera parte de los Estados Unidos.

Casi todos los portadores de tradiciones recuentan experiencias de trabajo. En Scottsbluff estaban los campos de betabel; en Omaha, las plantas empacadoras de carne; y por todo Nebraska, el ferrocarril. Una mujer platicó acerca de vivir en un vagón que su padre extendió con un porche hecho de madera proporcionado por la compañía del ferrocarril y ellos vivían junto a la estación del tren.

Hoy en día muchos nuevos inmigrantes mexicanos vienen a ciudades rurales a trabajar en la industria empacadora de carnes. Traen con ellos tradiciones y costumbres de su país natal y al mismo tiempo se habitúan a la "buena vida" de Nebraska. Una pareja en Grand Island trabaja en su iglesia para ayudar a otros recién llegados. Ellos han introducido y coordinado la presentación de danzas clásicas, indígenas-españolas, los Matachines, que celebran el Día de la Virgen de Guadalupe, la santa patrona de México el 12 de diciembre. Las misas en español se están volviendo muy comunes en algunas áreas del estado y muchos católicos recién llegados celebran la misa religiosa con música mexicana.

Es muy prematuro afirmar si la danza de los Matachines será adoptada por latinos locales. La influencia de tradiciones de los recién llegados y los esfuerzos de los mexicoamericanos por mantener su cultura, sin embargo, pueden ser vistos claramente. Hay un renacimiento de la celebración de la quinceañera, el quinceavo cumpleaños para una jovencita, es el principio de su nuevo papel en la sociedad y otras acciones significativas en la vida diaria de la cultura mexicana. Los padres, por ejemplo, deliberadamente enseñan a sus hijos el idioma, canciones y música y otros aspectos de una cultura única para mexicoamericanos. Como en los 1960 y los 1970, estudiantes actuales de la universidad tienen grupos activos cuyo énfasis es el orgullo cultural y apoyo para estudiantes mexicoamericanos.

Algunos de los más importantes descubrimientos de este proyecto provienen del diseño y manejo del proyecto mismo. Fue claro desde el principio que la palabra "mexicoamericano" significa diferentes cosas para diferentes personas. ¿Este término incluye a los recientes inmigrantes mexicanos? ¿Debería el proyecto estar limitado a los mexicoamericanos? ¿Qué hay acerca de otros latinos? ¿Qué se supone que el proyecto debería grabar?

Los voluntarios de la comunidad mexicana, las personas que hicieron las entrevistas, empezaron con sus propios métodos para identificar lo "tradicional" y lo "mexicoamericano". Rápidamente agregaron categorías a una lista de tradiciones identificadas por asesores académicos, incluyendo cosas como la pintura de murales y la creación de automóbiles y bicicletas de tipo lowrider. Y dieron los nombres de personas que ellos consideraron que deberían ser entrevistadas. El propósito del proyecto era buscar personas que practicaran artes tradicionales, aquellas aprendidas de sus padres o abuelos.

Una de las características que se notó fue el concepto de una "entrevista familiar." En la mayoría de los casos, varios miembros de la familia se reunieron con la persona que iba a ser entrevistada y juntos respondieron a las preguntas. Fue muy común contar con diferentes generaciones de la familia presentes y participando en la entrevista.

Este proyecto se originó para documentar la continuidad cultural a través del tiempo y el lugar, especialmente en áreas tales como comidas, música, arte y ceremonias religiosas. Aprendimos que muchas familias todavía preparan tortillas en sus casas y otras comidas tradicionales básicas y que hay grandes esfuerzos por conservar el interés de tocar y cantar la música mexicana. Las artesanías típicas mexicanas como son la elaboración de piñatas y la talabartería son preservadas por los portadores de tradiciones, aunque ya no exista mercado para ellas. Por el costo, es casi imposible competir con la producción comercial y elaborar productos hechos de la "manera correcta," tales como piñatas hechas a mano con marcos de bambú. Estas personas son tesoros vivientes, aquellos que preservan su parte de cultura mexicana.

Una bailarina tradicional de Scottsbluff nos contó una vívida historia de cómo su padre, un bailarín tradicional, ahora postrado en una cama e incapacitado para pararse, insistió en enseñarle a ella los pasos, literalmente con la ayuda de un tablero, porque "la tradición debe continuar". Aunque acostado en la cama, el tenía un tablero vertical puesto a sus pies, en el cual el podía marcar los pasos correctos. Ella debía practicar los pasos que él le mostraba hasta que "sonaran correctamente" para él. Y él le hizo prometer a que ella le enseñaría a otros, una promesa que ella ha guardado formando un grupo de danzantes a través de la iglesia de Guadalupe y entrenando a muchas generaciones de jóvenes danzantes. Hasta el día de hoy ella honra a su padre haciendo los vestuarios de los bailarines en el estilo exacto del estado de Jalisco, el lugar de origen de su padre en México.

Richard Ybarra

 

Richard Ybarra, hijo de bailarina tradicional Sally Briones Dittmar, 1950.


Una cantante y compositora, también de Scottsbluff, compuso una canción para su padre campesino. En la canción ella habla de su vida de trabajo duro, de su regreso a casa en la noche, después de un largo y caluroso día en los campos de betabel. La música y las canciones han ayudado a la familia a aguantar el trabajo duro. Para ellos, cantar es una alegre expresión diaria de sus vidas. "Nosotros éramos pobres, pero felices. Siempre teníamos música."

Una ex-migrante que también trabajó en los campos de betabel nos dijo que ella y sus hermanos cantaron canciones que marcaban el ritmo para su trabajo. Ella era famosa por trabajar a paso lento y sus hermanos siempre trataban de hacerla trabajar más rápido diciéndole "canta, pero canta canciones rápidas para que así tus manos se muevan más rápido," ellos urgían.

Otro entrevistador grabó una extensa historia de presentaciones de música tradicional mexicana de una familia de Lyman, Nebraska. Su banda familiar está siempre ocupada, siempre viajando, lo que hizo bastante difícil acordar una entrevista. Pero ella se las arreglaba para documentar la importancia de la música para la familia y el entusiasmo de su audiencia por el arte. Ella descubrió que ellos continuaban tocando para bailes celebrados en eventos importantes como matrimonios, aniversarios y festivos, así como también para eventos comunitarios para recaudar dinero. Los bailes son una forma importante de involucrar a la comunidad en una celebración.

El Mariachi Zapata

El Mariachi Zapata de Omaha tocando música para la apertura de la exhibición en el Centro Hispano en Lincoln.


Las entrevistas mostraron que la iglesia, la familia, el trabajo, el orgullo, el respeto y el aguante son temas repetidos entre los mexicoamericanos de Nebraska. Ellas mostraron que algunas tradiciones prosperaron como la música, el baile y la comida, mientras que otras costumbres, como el uso de dichos, están desapareciendo. A través de las generaciones el uso del mismo lenguaje español está decayendo. Cuando el lenguaje es olvidado, algunas tradiciones no se pasan completamente a la siguiente generación. Una joven mujer platicó acerca de cantar canciones mexicanas, pero no entendía absolutamente nada de español. "Aprendí las palabras, pero no sé qué significan". Ella habla unas pocas palabras en español, pero su lenguaje es el inglés. Así como muchos otros grupos inmigrantes, ella ha pasado a través del proceso de americanización y se ha hecho fluida en la cultura dominante. Sin embargo, su sentido étnico es fuerte. "Yo soy mexicana en mi corazón," ella reclama orgullosamente.

Así como algunas tradiciones desaparecen, el proyecto encontró que otras son reavivadas por nuevos inmigrantes mexicanos. Una de tales prácticas, es marcar con cruces y flores el sitio donde ha ocurrido una fatalidad vehicular, como memoria de la persona muerta, esto se ha convertido en parte del respeto a las costumbres del luto. Otras costumbres más tradicionales para guardar el luto han desaparecido o nunca aparecieron en Nebraska. Tradicionalmente, por ejemplo, una mujer en México debe usar ropa negra en señal de luto o duelo, incluyendo mantos para cubrirse la cabeza y medias, por períodos específicos dependiendo de su parentesco con la persona fallecida. Los mexicoamericanos en Nebraska, como en otras partes del país y aun en México, no siguen esta costumbre, tampoco participan en celebraciones tradicionales del Día de los Muertos con sus antepasados el dos de noviembre. Ellos, sin embargo, van con sus hijos para pedir dulces en Halloween, claramente una práctica fuera de la tradición mexicana. O por lo menos las familias acostumbraban hacerlo hasta que se hizo inseguro hacerlo.

El proyecto documentó otras tres expresiones de valores culturales. El servicio militar fue primero. El patriotismo es acérrimo y el servicio al país es un valor altamente respetado. Mientras que los originales colonos mexicanos ansiaban regresar a su tierra madre, sus hijos, hablantes de inglés, sirvieron con distinción en la Segunda Guerra Mundial y en otros conflictos más recientes. Una unidad de la Segunda Guerra Mundial en el oeste de Nebraska tenía el lema "De los campos de betabel a los campos de batalla." Irónicamente, en casa, a las madres de los soldados, esposas e hijas les decían, "Vayánse para su casa en México, de donde vienen." Una madre reportó haber dicho, "Primero envíen a mi hijo a casa desde Alemania."

La segunda expresión cultural importante que se encontró fueron los deportes. Mientras que la experiencia de algunos mexicoamericanos en deportes escolares ha sido positiva, para muchos, no hubo oportunidad para jugar en equipos oficiales. Ellos no fueron seleccionados para los equipos o ellos no tenían el dinero para los zapatos y otros implementos deportivos. Así que, algunos crearon sus propios equipos, principalmente en softbol y boxeo, y así, los deportes se convirtieron en un vehículo importante para la solidaridad comunitaria y el orgullo cultural con otros mexicoamericanos.

La tercera expresión cultural revelada por las entrevistas es el crecimiento de murales como una forma de arte de la comunidad. Muchos murales han sido pintados en Nebraska, incluyendo un gran mural enseguida del Centro de la Comunidad Hispana en Lincoln. Técnicamente, hay algunas preguntas sobre si los murales son, de hecho, tradicionales, aunque se hayan convertido en algo común para el arte chicano contemporáneo. Pero claramente ellos son vistos por la comunidad mexicana como una parte importante de la cultura compartida.

Una entrevista relata acerca de un artista en Lincoln que empezó un mural con la intención de involucrar a los jóvenes de la comunidad. Muchos jóvenes mexicoamericanos se presentaron para ayudar, y el artista, reconociendo que la energía de los jóvenes con frecuencia necesita enfocarse, estableció una serie de reglas para el proyecto. Una de las reglas principales fue solicitar que el joven fuera acompañado por su padre. Este era un proyecto familiar. Mientras el proyecto progresaba, una niña ansiosa por ayudar a pintar se le acercó. Cuando él le dijo a ella que su padre tenía que participar también, ella le dijo que ella no tenía padre. "OK," él le respondió, "hoy yo seré tu padre."

Este proyecto documentó tanto continuidad como cambio. Muchas de las entrevistas mostraron que las tradiciones que involucran música, comida y religión son muy fuertes, mientras tanto, como hemos dicho, otras, tales como el uso de dichos, han decaído. Otras entrevistas revelaron un cambio dinámico entre las tradiciones. La celebración tradicional del Dieciséis de Septiembre -independencia mexicana de España- ha cambiado de una celebración involucrando desfiles y discursos patrióticos en español a un baile conmemorando la fecha. Hoy en día, algunas de las personas de mayor edad conocen los escasos restos de los remedios herbales en vez del completo espectro del curanderismo extensamente practicado por sus abuelos. Los adultos mayores tienen memorias de historias y narraciones como La Llorona2, un cuento ampliamente contado en todo México y el Suroeste de Estados Unidos, pero muchos de los jóvenes no lo conocen. Todavía existe un número de casas de adobe en Scottsbluff y muchas casas están adornadas con esmerados altares que veneran santos católicos mexicanos.

de pie enfrente bautizo

El Padre Paul E. Colling y la familia López, Gabriel (izquierda), Jaqueline y Gabriel Jr., de pie enfrente de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe en Scottsbluff, después del bautizo de Gabriel Jr.


La conocida historia del surgimiento de la Revolución Mexicana y del empuje del empleo en el extendido suroeste anglo es compartido por muchos de los portadores de las tradiciones del proyecto y la mayoría de sus descendientes. Difíciles tiempos económicos en México contribuyen al actual crecimiento de la inmigración de mexicanos a la tierra central. Ahora, los inmigrantes vienen en grupos familiares. Cuando sus hijos progresan en las escuelas, otra generación empieza a adaptarse a la cultura dominante.

La iglesia, la familia, el trabajo, el orgullo, el respeto por la edad y la sabiduría y el aguante para enfrentar la pobreza y la discriminación son temas frecuentes para los portadores mexicoamericanos de Nebraska. Estos valores tradicionales son todavía fuertes. Todas las tradiciones narradas por los portadores se refieren a la importancia de la familia, un fuerte trabajo ético, la importancia de respetar las relaciones interpersonales y la resistencia en un mundo con frecuencia hostil. Mientras que las experiencias de los mexicoamericanos son diferentes, dependiendo de su lugar de origen y la cantidad de tiempo que lleven en los Estados Unidos, la mayoría ha sufrido racismo y discriminación en su vida diaria. Los nebraskenses que no son de descendientes mexicanos con frecuencia no conocen esta larga historia, llena de tradiciones y contribuciones de sus conciudadadanos de descendencia mexicana, y el proyecto mostró cómo esa falta de conocimiento es la causa de la incomprensión.

Una tradición que es un poco nueva, revelada por el proyecto, muestra la familia tradicional y los valores comunitarios; sin embargo, ha causado malos entendidos en la población no mexicana. Son los lowriders: carros que han sido modificados específicamente con alteraciones en sus sistemas de suspensión para hacer que queden a muy pocas pulgadas de la tierra, de donde se deriva su nombre. Se acostumbra pintarlos con pintura de colores llamativos y se les agrega cromo y decoraciones con diseños tradicionales, tales como la Virgen de Guadalupe.

Los automóviles llamativos son conducidos orgullosamente y una buena cantidad de dinero es gastada en su reparación, preparación, pintura y exhibición. En cada caso, los propietarios son hombres jóvenes que trabajan para ganar dinero para sus carros.

El proyecto entrevistó a muchos propietarios en el oeste de Nebraska acerca de sus carros y de ellos aprendieron acerca de la variante generacional -las bicicletas de tipo lowrider. Esas también son pintadas llamativamente y tradicionalmente decoradas y cargadas de cromo. Los jóvenes que diseñan y construyen esas bicicletas ambicionan poseer carros de tipo lowrider tan pronto como tengan la edad suficiente para tener una licencia de manejar.

Las bicicletas de tipo lowrider son raramente montadas, ya que el extenso trabajo necesario para rehacer y bajar su marco causa que los pedales se arrastren en el suelo si la bicicleta no se conduce de manera correcta. Más bien, esas bicicletas son obras de arte, no sirven para transporte, sino para ser exhibidas. Como con los carros de tipo lowrider, hay competencias, premios y exhibiciones.

Niños de Scottsbluff

Niños de Scottsbluff posando orgullosamente con sus bicicletas lowrider.


Para muchos los mexicoamericanos, los vehículos de tipo lowrider representan la historia, familia y orgullo. Los padres y los hijos (y una hija) trabajan juntos en los carros y bicicletas de tipo lowrider, que son una pasión para la familia. Pero para muchos en la comunidad anglo, son asociados equivocadamente con pandillas y con dinero de drogas. De acuerdo con uno de los propietarios, un joven que es buen estudiante y con deseos de seguir una carrera en medicina o ingeniería, "ellos piensan que porque yo gasto mucho dinero en mi coche, yo tengo que estar vendiendo drogas, pero no es así."

Los mexicoamericanos son un grupo distinto. Podemos tener diferentes historias, pero nuestra herencia común nos une. Nuestro amor por la familia y el respeto por la religión, nuestro orgullo de nuestra herencia mexicana, nuestro trabajo duro y ético y nuestras experiencias comunes viviendo en Nebraska nos unen. Estamos compartiendo algunas tradiciones y creando otras.

Efectivamente, encontramos continuidad y cambio con este proyecto. Algunas tradiciones son heredadas, algunas perdidas, otras retomadas. En cada caso, sin embargo, los perpetuadores de las tradiciones estaban deseosos de compartir su conocimiento. Estaban muy complacidos de que las tradiciones mexicoamericanas fueran registradas.

Como les expliqué a mis amigos el proyecto, sentados en la mesa del aquel restaurante en Hastings, yo estaba sorprendida por el hecho de que nos conociéramos tan bien los unos a los otros. Cinco eran del oeste de Nebraska, tres de ellos ahora viven en Lincoln. Uno de ellos es residente de Lexington desde hace mucho tiempo. Dos de nosotros somos de Texas y uno, mi esposo, es anglo. Vivimos en un estado que tiene cerca de quinientas millas, sin embargo, los mexicoamericanos en Nebraska se conocen los unos a los otros, personalmente, a través de todo el estado. Una de las razones es que muchos del área de Scottsbluff se han venido a vivir a Lincoln. Otra, son los lazos entre la familia y los vecindades, juntas con el hecho de que los mexicoamericanos comparten muchas experiencias y trabajan como defensores en todo el estado.

Una persona que yo no conocía, sentada en la mesa, inmediatamente se hizo mi amiga. Hablamos acerca de ser mexicoamericanos en Nebraska. Compartimos historias acerca de nuestros maravillosos abuelos. Reconocimos los duros tiempos que nuestros padres sobrevivieron. Recordamos nuestros días en la escuela. Nos lamentamos de los jóvenes chicanos que están olvidando algunas de nuestras características. Pero sobre todo, estábamos complacidos de estar en un grupo que nos comprendió y con quienes compartíamos tanto.

Uno de los principales propósitos de este proyecto era documentar el legado de los mexicoamericanos en Nebraska como una forma de fomentar tal entendimiento. Aunque algunas de nuestras tradiciones son diferentes de otros grupos culturales, nuestros valores principales son muy similares a los de la mayoría de los nebraskenses.

Existen dos lemas asociados con las agencias del estado que coordinaron este proyecto. "Es mejor morir en nuestros pies que seguir viviendo en nuestras rodillas", un lema de la Revolución Mexicana atribuido a Emiliano Zapata incorporado al logo de la Mexican American Commission. "El espíritu de la gente vive en su historia" está grabado en la fachada de la Nebraska State Historical Society. Cuando salí de una reunión del proyecto de las tradiciones mexicoamericanas en Nebraska, celebrada recientemente en el edificio de la Historical Society, vi a un joven padre anglo de Nebraska, orgullosamente mostrando el capitolio del estado a su familia, y le escuché relatar a su familia la historia general de las familias pioneras de Nebraska, archivada en el edificio. El estaba compartiendo el orgullo en sus antepasados y las dificultades por las que atravesaron.

Ahora, con el material del proyecto, los mexicoamericanos también pueden compartir con la gente de Nebraska su orgullo por sus antepasados y sus dificultades. Hemos documentado parte de nuestra historia, nuestras tradiciones. Fue un placer ser parte del equipo que ayudó a descubrir un tesoro de Nebraska, nuestra herencia mexicana. Yo comparto el sentimiento de un portador de tradiciones: "Yo no soy de México, pero vengo de mis padres, ellos fueron de México y eso es algo de lo que yo me siento muy orgulloso."

Notas

1 El término "tarjeta verde" se refiere a los documentos que portan los extranjeros legales dentro de los Estados Unidos como prueba de su estado legal.

2 La Llorona es una mujer que ahogó a sus hijos en el río, como venganza a las infidelidades de su esposo. Los niños son llevados al cielo y la Llorona en remordimiento, busca interminablemente a los niños por todos los ríos del mundo, llorando, llorando, llorando. Ella se lo podría llevar a usted si lo encuentra.

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Last updated 5 October 1998

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